martes, 23 de septiembre de 2014

Experiencia cruel

El cielo se puso azul justo después de la tensión muscular que se sintió ayer intentando llegar al centro de la Tierra, justo antes que me arrancaran los órganos mientras mi boca sostenía el huevo (o el huevo mi boca... no importa)...

 la crueldad... qué es la crueldad? El sometimiento? Eso puede ser una forma... pero tampoco importa... que produce? Cómo puede funcionar algo que llamamos crueldad?
Es una conexión intensa, insoportable, porque mientras podamos soportar no hay nada que nos obligue a pensar, huir, mutar, trasmutar nuestro estado de bienestar.
Cuando finalmente ya no hay más que hacer que dejarse hamacar pela cadeira de balanço o dejarse descuartizar y devorar mientras uno trasmuta hacia una bocahuevo y un cuerpo vacío sacudido en su extremo, como la cola de una cometa.
Ya no hay nada que hacer más que dar cuenta de la frontera huevoboca, donde se mezclan la humanidad y el CsO, donde hay algo que trasciende pero no deja de ser cortado por el dispositivo. Y el rompimiento del huevo como una válvula que se abre de golpe y todo comienza a fluir y se mezcla con la saliva, la clara, la yema, engendrando violentamente una nueva vida, un nacimiento híbrido de una cola de cometa sin cometa y con una mixtura fluida que ya no está en un extremo, sino que la cubre y la recorre.

No hay comentarios: